2.15.2006

Queridos hermanos, luego de mi larga ausencia debido a mi internación en un reconocido neuropsiquiátrico, vuelvo a ustedes con novedades. Voy a contarles sobre mis compañeros de internación, por los cuales llegue a sentir una gran conexión. Por ej. Carlitos. Carlitos es un pibe de unos 15 años, muy tranquilo y callado. de un gran corazón. Nunca dice nada. Lo que sabemos es que esta ahí porque hace unos años se le voló el barrilete con el que jugaba día y noche (su único amigo y amor) pobre chico, ahí voló su cabeza, con su barrilete; igual su estado de ausencia es muy calmo y casi no necesita de la medicación. Otro compañero es Néstor. Él dice ser un brujo que quedo atrapado entre dos mundos, sus historias son siempre fascinantes, lo hemos visto entrar en trance y hablar extrañas lenguas. Le encantan las milanesas. El que es muy bravo es Egberto está todo el día en un estado de tremenda agitación y para bajarlo tiene que doparlo como a un caballo. Siempre habla sin poder parar y no puede escuchar a nadie. Su cabeza va a mil km por hora; se sabe todas las canciones de los Parchis, hasta las sabe cantar al revés, capo. Si un día lo toma de punto a uno, es probable que uno se estrese sobremanera y no duerma por varios días. Eugenio es un hombre de 69 años, le dicen el loco así que imagínense. Pero para mí fue siempre el más lúcido, con quien tuve mis más interesantes charlas. Él esta convencido de que viene del futuro, para corregir ciertas bisagras en el tiempo, y cambiar el curso de raíz. Dice que el y sus compañeros (que están con el siempre) son parte de un plan y un experimento de una hermandad galáctica llamada XAIZ. Bueno he aprendido a querer a estas personas y a aceptar sus verdades. Yo, todavía no se como llegue ahí y casi no me di cuenta que ahora estoy afuera; pero creo que estoy escribiendo esto en una computadora. Sigo siendo Sergio Benis, y les mando un saludo.